Santos, se encuentra en una desaforada carrera reeleccionista y aplica el mismo formato de la campaña anterior: mentir, mentir y mentir. Acude al concepto tal vez, de que los colombianos tenemos “memoria corta”. El presidente, prometió que su gobierno que culmina el próximo 7 de agosto del 2014, erradicaría el hambre en los niños de la Costa Caribe. Este anuncio se ha desmoronando ante la evidente crisis social existente en el país.
El hambre de los niños de la región Caribe deja ver un cuadro dramático que contrasta totalmente, con los discursos del gobierno. Precisamente en una jornada de los Acuerdos de la Prosperidad realizado en Riohacha en el año 2010, anunciaban que “Vinimos con todo el equipo económico que tiene que ver con lo social. Esta es una promesa que espero poder cumplir: un Caribe sin hambre, sobre todo en los niños”. No entiende, el presidente que se trata es de ERRADICAR este flagelo. Un propósito nada fácil de lograr, sobre todo, cuando el estado colombiano tiene como prioridad la guerra. El ministro de la Defensa Juan Carlos Pinzón, ha enfatizado una vez más que un eventual acuerdo de paz con las Farc no sería óbice para recortar el presupuesto militar que para el año 2014 se incrementara en 27,7 billones de pesos(14.702 millones de dólares).
En el departamento de Cordoba, el secretario de salud departamental Alfredo Aruachan, ha revelado que en lo corrido del año 2013, han fallecido 14 niños menores de 5 años por desnutrición y diarrea. En Sincelejo, la ESE San Francisco, focalizo 825 niños, en edades, hasta los 12 años con alto niveles de desnutrición. A su vez, la Fundación Banco de Alimentos de Cartagena, precisaba que un 60% de las personas de esta ciudad pasan hambre. El departamento del Magdalena se ubica como una región donde la pobreza extrema es notoria con un 23.5%
La Guajira, que según Santos, se convertiría en una especia de plan piloto en la disminución de los índices de pobreza esta se ha multiplicado en todo el departamento.Hoy, programas institucionales como el Plan de Alimentación Escolar (PAE) ha resultado un escandaloso fracaso en la medida en que no funciono en la zona rural del municipio de Riohacha viéndose afectado un numero de estudiantes cercanos a los 3500 tanto del pre-escolar como de la primaria. Se han presentado casos de deserción escolar, los niños al no asistir a las instituciones educativas optan por el trabajo informal conocido como pepear que lo realizan en los cultivos de palma africana existentes en la zona rural. Los entes como procuraduría, contraloría y defensoría del pueblo guardan un vergonzoso silencio ante semejante atropello a los niños de esta deprimida zona rural. El otro drama del hambre en Riohacha, tiene que ver con la población indígena Wayuu, aquí también las políticas de llevar la alimentación a los Centros etno-educativos fracasaron motivándose la deserción escolar. El candidato-presidente, debe recordar que el ex -director del Dane-Jorge Bustamante- expresaba que en Colombia tenemos unos 14,66 millones de personas pobres y unos 4,59 millones de personas en extrema pobreza .Significa, que el gobierno se aleja cada vez mas del propósito de cumplir con la metas del milenio compromiso adquirido con la comunidad internacional y antes por el contrario el hambre, la miseria y la guerra se constituyen en el pan diario de cada día.
El candidato-presidente, seguirá anunciando que la reducción de la pobreza y del hambre en Colombia es una realidad y seguiremos escuchando que el ICBF garantiza la alimentación escolar a los niños y niñas de la Región Caribe ¡Qué ironía!
El presidente Juan Manuel Santos,
pone en vilo al país con relación a la
continuación de los diálogos de paz que con gran expectativa se iniciaron en
Oslo (Noruega) y se continuaron en la Habana (Cuba).El gobierno acondiciona los
diálogos, bajo la premisa de: Continuarlo, suspenderlo o romperlos, como si
fuera un simple juego donde el supone tiene el sartén por el mango. La decisión
de que este país se merece una mejor suerte que la guerra interminable que
vive, no tiene porque ser consultada con ciertos “personajes” del congreso de
la república o con la elite de la política Colombiana, o con los grandes
politólogos o pensadores del país. La
cuota de sangre, que deja el conflicto armado la aporta el pueblo colombiano.
Los recursos económicos para continuar la intensificación del conflicto armado
es provenientes de los impuestos que
pagan los colombianos y los grandes beneficiados son los que ven la guerra como un gran negocio. El conflicto armado en
el país representa entre el 5% y el 6% del producto interno bruto (PIB),
en este 2013 el presupuesto para la
guerra oscilo en unos 14, 426,65 millones de dólares. Colombia se
constituye en unos de los países latinoamericanos que más dinero asigna al
gasto militar, sostener la parafernalia de la guerra es costoso. Nuestro país,
aun no logra disminuir la pobreza y la desigualdad, según estudios de la U.N,
existen en Colombia 14,8 millones de personas en el umbral de la pobreza y 4,7
millones en la indigencia. ¿Vale la pena continuar la guerra, por una reelección?
El presidente Santos, le anuncia
al país una nueva escalada de la guerra con
el sugestivo nombre de “Espada de
Honor 2”. Se pretende aniquilar
“objetivos de alto valor”: Carlos Lozada, Romaña, Fabián Ramírez y
Joaquín Gómez. Se pretende peinar al país con esta estrategia de guerra que se
extenderá por siete departamentos que serán militarizados, bombardeados y
ametrallados de día y de noche. El Guaviare, Vaupés, Cundinamarca, Meta,
Amazonas, Putumayo y Caquetá, serán asediados por la guerra. La pregunta es
¿Cuándo las Farc salgan incólume de esta nueva ofensiva, que le dirá el gobierno Santos al pueblo
colombiano? Necesito cuatro años más para acabar con la Farc…
Han caído en combate Raúl Reyes
(2008), Mono Jojoy (2010) Alfonso Cano (2011), el “Negro Acacio, Martin Caballero y otros importantes
combatientes y sin embargo nadie puede decir que las Farc llegaron
diezmadas políticamente o militarmente a
los inicios de los diálogos de paz en
Oslo capital de Noruega. Entonces, el problema no es arrasar militarmente con
las Farc porque ha sobrevivido en diferentes
épocas y circunstancias a permanentes asedios militares, que no han sido
pocos desde el plan laso hasta la “Espada de Honor”. Esta última, como cualquier película norteamericana, tiene
segundas partes solo que las segundas partes
suelen ser muy malas y repetitivas con relación a la primera, los
directores de cine siempre terminan lamentándose de las grandes pérdidas
económicas y de tiempo. A Santos le va a pasar igual con esta “Espada de Honor-2”.No tendrá excusas
de ninguna clase, toda vez que contara con la creación de un nuevo comando conjunto, que contara con
más de 50000 hombres, batallones de fuerzas especiales, entrenamientos
especiales y se le incluye un reforzamiento con 15 mil nuevos policías en
labores consideradas sensibles y estratégicas. No está demás decir, que
Colombia cuenta hoy con cerca de 7 bases militares reconocidas públicamente
(Palanquero, apiay, malambo, tolemaida, pacifico, Cartagena), además de los
drones. Tendrán que mascullar en silencio su derrota.
En la página Webinfomil.com,
donde se hace referencia al plan de inversiones 2013 de la Fuerza Aérea
Colombiana, se espefica que las inversiones para el año en mención, sería de
unos 670.928 millones de pesos (poco mas de 372 millones de USD), dinero que
estaría destinado a proyectos de gran importancia, que permitiría “fortalecer
la capacidad de ofensiva contra los grupos narco-terroristas e incrementar la
capacidad de transporte táctico y estratégico…”
Esta locura de
cambiar el poder de las palabras por la sangre que dejan las balas, es
una demostración palpable del temor del gobierno Santos de que los
diálogos conduzcan a una paz duradera y
con justicia social. Temen, que estos diálogos terminen por arrojar la posibilidad
de que los colombianos optemos por un
gobierno que nos brinde la mayor suma de felicidad posible. Prefieren mil veces
una Colombia devastada por la guerra, pero jamás pondrán en riesgos sus
privilegios. Quieren una paz, resultado del aniquilamiento del otro para seguir
usufructuando de las riquezas del país y de la brutal explotación laboral
existente en Colombia, donde ya se advierte por parte del gobierno que el
salario mínimo en el 2014, no superara el 4%. Desean una Patria, donde el
sector financiero siga obteniendo
exorbitantes ganancias, como las obtenidas en el año 2012, que
estuvieron por el orden de los 39.70 billones de pesos. Seguirán pugnando por
un país donde al presidente se le permite “donar” a sus congresistas 8 billones
de pesos más en su salario para que le aprueben una nociva reforma a la salud,
una nación donde las transnacionales violan la soberanía y acaban con el medio
ambiente y de paso obtienen ganancias por más de US$ 10.220millones(2011). Un
estado que intenta descargar sobre el pueblo colombiano la crisis del
agro-colombiano perpetuando el injusto 4xmil.Este gobierno pérfido, le importa
muy poco, que la universidades públicas estén colapsando producto del
desfinanciamiento que asciende a $11,3 billones de pesos. La crisis colombiana
no es solo de tipo económico o social, también lo es desde la moral, la
corrupción esta al orden del día.
No podemos permitir continuar con
la patria de las dos Colombia: la
“Urbana” y la “Rural” o mejor…la Colombia dividida en clases sociales.
Esta es la razón, por la cual a los diálogos hay blindarlos de cualquier actitud aventurera,
hoy tendríamos que estar defendiéndolos con la movilización y la lucha popular…El
pueblo insta al gobierno a iniciar los diálogos sin más demora con el ELN.
El presidente Santos, en una engañosa intervención y haciendo gala de un gran descaro mencionaba que “El abandono del campo Colombiano no es un abandono reciente…por eso aquí hay dos Colombia: La Colombia urbana y la Colombia rural”. En realidad, existe una sola Colombia, que se encuentra dividida en clases sociales: obreros, campesinos, trabajadores, burguesía, y terratenientes. Esta división social existente se intenta disimular bajo el artificio de los estratos sociales (I-II-III-etc.) que no es más que una trampa para ocultar el desarrollo de la lucha de clase en Colombia.
La clase política que ostenta el poder económico y represivo en Colombia, es la que ha ocasionado la pauperización de las condiciones de vida tanto de los trabajadores que habitan la ciudad como la de los campesinos que habitan en el campo. Acaso no es un acto reprobable, la explotación de la mano de obra de los obreros que trabajan en las grandes transnacionales, que operan en Colombia. Es una vergüenza, que en este país, 11,41 millones de trabajadores (57% empleados) tengan ingresos mensuales equivalentes o por debajo del salario mínimo, el disfrute del confort de la ciudad está lejos del trabajador y su familia.
Dice, el presidente Santos “No lograremos construir un país justo, si no enfrentamos el abandono del campo, la falta de una política agropecuaria”. Es el discurso del demagogo en apuros. El presidente, sabe que no puede desmontar la política del paramilitarismo que cada día se ensancha en campos y ciudades. Desde el 2002 hasta la fecha, se han asesinado unos 70 líderes reclamantes de tierras, expropiadas por el paramilitarismo y terratenientes. La ley de Tierras, como otras tantas leyes, cayeron en el vacío y hacerla realidad por parte de los campesinos afectados cuesta la vida. El exministro Juan Camilo Restrepo, aseguraba que se les restituiría las tierras a 160 mil familias desplazadas por la violencia y se ufanaba de poder llegar a las 200 mil .El senador Robledo, denunciaba que a duras penas esa restitución de tierras llegaba a 431 familias y las hectáreas de tierra devueltas estaban por el orden de las 12.142 de las dos millones prometidas. ¿Construir un país Justo? La procuraduría General de la Nacion, suministro datos de lo acontecido en Mojarras-Cauca, donde el Esmad, provoco la muerte de 3 campesinos y un niño de 6 años de edad que fallece por inhalación de gases lacrimógenos. Utilizaron, para este ataque, luces de bengala, granadas, fusiles y dispararon a quemarropa, es decir la “otra Colombia” fue tratada como un objetivo militar.
Convoca, el presidente un gran acuerdo nacional por el agro y el desarrollo rural, estarán presentes el país rural y el país urbano (empresarios, indígenas, campesinos, el congreso, expertos en temas agrarios, gobernadores y alcaldes).El congreso de la Republica llamado a formar parte del acuerdo nacional, intenta dar una estocada a los campesinos colombianos y al agro con la creación de la ley que regulara la venta de tierras a extranjeros. El senador de la U, Juan Lozano, quien tramita en el congreso uno de los tres proyectos para regular sobre este aspecto, declara “Colombia está en el peor de los mundos” por la falta de una norma que regule y controle los distintos aspectos de la compra y el uso de las tierras por parte de los extranjeros”.Algo, similar se decía cuando estaba Colombia a punto de firmar los TLCs, se rodearon de expertos en la materia y un año mas tarde,colombia arde tanto en el campo como en la Ciudad, por los efectos de una política que entrega todo a cambio de nada. Este negocio multimillonario que se mueve alrededor de laventa de tierras a extranjeros por parte de gobiernos de países que venden su soberanía al mejor postor, les tocara enfrentar importantes sublevaciones populares en el corto plazo.Colombia, no será la excepción y nuevamente convocaran al pueblo sublevado a la reconciliación nacional.
Las estadísticas del Banco de la Republica, nos permite precisar un crecimiento muy grande de la inversión extranjera en actividades de agricultura, caza, silvicultura y pesca. En el año 2000, esta inversión estuvo en el orden de los 13,9 millones de dólares, para el año2010 estaba en el orden de los 64,1 millones de dólares. Este mismo presidente, que convoca a un gran acuerdo nacional por el agro y el desarrollo rural, animaba a inversionistas de Brasil, Chile y Argentina a que apostaran en el sector rural colombiano. Expresaba el presidente, que brindaría garantías para que estos negocios fueran prósperos en sectores como: forestales, cultivos para alimentos y biocombustibles. ¿Se le puede creer al presidente en la convocatoria del gran acuerdo? Este gobierno ya esta feriando regiones que deberían ser catalogadas como estratégicas para la nación, como la Orinoquia. Existen empresarios, que ya tienen sus empresas funcionando en esta importante región colombiana, aparecemos en el gran mapa mundial de la política de acaparamiento de tierras. Somos un mercado apetecible, para grandes pulpos como: Addax Bioenergy, Karuturi Global Ltd., Dominion Farms, Silva Group, Chayton Capital, Farm Lands of África, Cresud, Emergent Asset Management, Foras International Investment Company, AgriNurture Inc., Zhongxing Telecommunication Equipment.Esta es la razón de la prisa del gobierno en crear un marco jurídico actualizado para la venta de tierras a los extranjeros, legalizar lo más pronto posible la entrega de la soberanía a estos nuevos “demonios” que han extendido sus tentáculos en muchos países del mundo.
El Conpes, para el desarrollo de la Altillanura, donde se prevé la realización de grandes proyectos agroindustriales, contempla vincular a los pequeños y medianos productores de laOrinoquia. Este proyecto es para beneficiar a la “otra” Colombia, la de los grandes capitalistas. Asi, como están las cosas la “otra Colombia” seguirá sumergida en la pobreza, la miseria y la exclusión social.
Nos queda bien claro, que la lucha que libran vastos sectores de la sociedad colombiana, es una lucha que debe transcender lo reivindicativo para llegar a plantearnos la necesidad urgente de un nuevo tipo de gobierno que contrarié los preceptos del modelo neoliberal y que reivindique la soberanía como un concepto legitimo que el pueblo debe defender. Un gobierno que nos libre del criterio repugnante de las “dos Colombia”, pero no será la burguesía Colombiana la que cumpla con este noble propósito, es el pueblo colombiano quien debe asumir esta responsabilidad política. El año 2014, será un año de grandes retos políticos…la burguesía colombiana sufre un desgaste enorme y sabe que no están en condiciones de sacar a este país de la crisis en la cual la han sumergido durante siglos…Unidad, Organización y Lucha, es la que necesitamos.
El presidente de la Fecode Luis Grubert, expreso a la opinión Pública Nacional, que: “el 10 de septiembre es la fecha acordada como inicio del Paro… y la terminación de este dependerá de la decisión política del gobierno en la solución de los problemas del magisterio” Además, manifestó también, que son tres las razones por las cuales se realizara el cese de actividades: la problemática de la salud, que afecta a los docentes y su familia, el incumplimiento en el pago de las deudas y la exigencia para que se cumplan los acuerdos pactados el 21 de mayo de 2013.
Esta lucha que prepara la FECODE, se desarrolla bajo un gobierno que le apuesta todo al Modelo Neoliberal y tiene un marco de sublevaciones sociales que recorren todo el país, además de una serie de luchas magisteriales en algunos países del continente americano (E.U, Panamá, México,).
Los trabajadores colombianos y diferentes sectores sociales, levantan banderas de reivindicación social y de lucha digna contra la pauperización de las condiciones de vida del pueblo, golpeado severamente por un modelo económico, que también ha afectado grandemente la soberanía del país y la dignidad de la nación. Han sido 23 años de resistencia social en contra del modelo Neoliberal y nos preparamos con la movilización social para enfrentar la tragedia de los Tratados de Libre Comercio que comienzan a ocasionar estragos en la economía nacional y en la vida de todos los colombianos.
El pasado 19 de agosto, se inicio en Colombia el paro nacional agrario con un respaldo popular importante. Se comienzan a sentir las consignas rechazando el impacto negativo de los TLCs, firmado por el gobierno de Juan Manuel Santos con países como: EU, Unión Europea, Canadá, Corea y todos los países de América del Sur. El criterio básico de estos tratados, se fundamentan en un supuesto bienestar de la población a través de mejores empleos y un mayor crecimiento económico basado en el aumento del comercio y la inversión nacional e internacional. El paro agrario desmiente esta falacia. Cafeteros, arroceros, paneleros, paperos, cacaotero, ganaderos, camioneros, y mineros a los unísonos han gritado que los TLCs ocasionan la ruina del campo colombiano. La actitud amenazante, del gobierno de acallar estas voces que se cuentan por miles, al judicializar a todo aquel que intente perturbar el orden público o generar acciones violenta, no han logrado intimidar al pueblo y más bien ha quedado claro de que parte está la fuerza pública en una sociedad dividida en clases sociales.
Los hechos, les dan la razón a los campesinos y agricultores colombianos, el periódico especializado en temas económicos, Portafolio ha titulado en uno de sus artículos: Crece venta de comida de Estados Unidos a Colombia. Los casos más notorios corresponden a suministro de arroz, carne de cerdo y aceites vegetales y no es casualidad que productos como la papa congelada se muestran entre los mejores records de las ventas de alimentos realizadas por Estados unidos a Colombia a lo largo del primer semestre del año, acotaba el mencionado artículo. Los datos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, dejan perplejo a cualquier ciudadano colombiano, cuando dice: “las exportaciones de origen agropecuario con destino al mercado colombiano contabilizaron un total de 680 millones de dólares", significando un crecimiento del 81%, con relación a igual periodo del año pasado, dice el mencionado artículo. Hace tres años, el embajador de Washington en Bogotá, Michael Mckinley expresaba su preocupación porque los E.U, perdía más de US$1000 millones, solo en el sector agrícola, por no tener el TLC con Colombia. Existen motivaciones de sobra, para el paro agrario, es un problema de la soberanía alimentaria del país. Nada más y nada menos.
En el departamento de La Guajira, la crisis social, económica y política es de grandes proporciones aun desconocidas para una gran parte de la sociedad colombiana. En su territorio opera la mina de carbón a cielo abierto más grande del mundo, que pretende producir alrededor de 34 millones de toneladas en el año 2013 y sus reservas de carbón están por el orden de los 4000Mt, según estimaciones oficiales. Los ingresos totales que ha percibido el departamento por concepto de regalías entre los años 2002-2010 estuvieron en el orden de los 2.355.073 millones de pesos. Es posible, que el maestro Adolfo Meisel Roca, tenga razón cuando dice: “El atraso económico de La Guajira antes del gas y el carbón era tan grande que el rápido desarrollo de un solo sector no es suficiente para dinamizar toda la economía y así producir un buen nivel de bienestar para sus habitantes”, pero una cosa si es cierta la clase dirigente del departamento de La Guajira dilapidó estos recursos. Municipios pequeño, como Albania (20.815 habit.) en la celebración de los Ocads Municipal, fue informado que tiene 31mil millones de pesos disponibles para invertir en obras. Este municipio fue uno de los más favorecidos por concepto de regalías, recibió el 9% de las que ingresaron al departamento entre el 2002 y 2010 y aun no ha solucionado sus problemas de cobertura en educación, salud y saneamiento básico.
La Guajira históricamente ha tenido un abandono estatal crónico, hemos sobrevivido en más de una ocasión en base a la ilegalidad, pero, también con base al trabajo honrado. Hoy el gobierno central enfila baterías contra la problemática del contrabando de la gasolina que nos deja más sinsabores que satisfacciones. Son otros los verdaderos beneficiarios, pero la estigmatización la carga nuestro pueblo. El gobierno de la “Prosperidad” Democrática nos multiplico de pobreza cuando en el año 2011, pulverizo de un solo tajo, la única fuente importante de recursos económicos que entraban al departamento-las regalías-bajo el absurdo discurso de la priorización de gastos en la población más pobre de Colombia, hoy las alcaldías y la gobernación parecen mendigos, piden aquí y allá, sobre todo a las transnacionales y empresas privadas para que donen “cositas”. Estas son razones, que nos llevan a diferentes sectores a unificarnos en La Guajira alrededor de la elaboración de un pliego de peticiones que será presentado al gobierno nacional y es un paso al paro cívico departamental si hace caso omiso de estas peticiones.
En el municipio de Riohacha, la educación pública es un caos, sobre todo por la política de contratación que impulsa la actual administración de Rafael Ceballos y la crisis de la zona rural donde se observa una precariedad en las salas de informática, biblioteca, comedores estudiantiles, salones de clase, desaseo por la falta de implementos de aseo y personal de servicio general, la carencia de material didáctico, equipos y la falta de mantenimiento a los pocos que existen en los centros e instituciones educativas. Esta problemática fue planteada por Asodegua a la administración municipal en oficio del 26 de julio-2013, aún esperamos respuesta.
Todos estos elementos, hay que referenciarlos porque el paro de la Fecode, el próximo 10 de septiembre, es la continuación de la lucha de los sectores en conflicto. Este paro es la lucha de los docentes que se niega a que la privatización de la educación pública sea una realidad en un país donde los conflictos sociales se multiplican a diario y donde la miseria y la pobreza campean por campos y ciudades. Es el paro para seguir denunciando y rechazando la política de certificación de los municipios en materia educativa. La Costa Caribe, tiene un total de 15 municipios certificados. Es el escenario para denunciar cómo los maestros son víctimas del estrés laboral ante la cantidad de problemas existentes en las Instituciones educativas (problemas de índole social, hacinamientos, acoso laboral, desconocimiento de su labor docente por parte de la sociedad, una normatividad jurídica que lo coloca en desventaja frente al patrón etc.). Este paro es la tribuna para continuar denunciando ante la opinión pública que en Colombia se sigue asesinando de manera impune a los docentes. La consigna por el derecho a la vida, sigue vigente.
Expresaba, el senador Jorge Guevara, que la vigencia de los contratos de los 25 colegios concesionados en Bogota, terminan en el año 2014, sea esta la oportunidad para exigir, que estos colegios nuevamente sean administrados por el Distrito. La política de concesionar los colegios públicos debe ser cuestionada y rechazada con la movilización social.
La celebración del Día Internacional de los pueblos
indígenas pone en evidencia, la práctica de abandono total por parte de los gobiernos en su responsabilidad ética y constitucional que
tienen con los pueblos indígenas. Este panorama de abandono total se evidencia en toda Latinoamericana, de tal
manera que se ha acuñado el concepto de resistencia indígena. La ONU, advierte
sobre un comportamiento racista y de discriminación con relación a los pueblos
indígena. Mirna Cunningham, miembro del
Foro Permanente de Asuntos Indígenas de
la ONU, señalaba que este comportamiento permite que todo lo concerniente a los
pueblos indígenas se observe “como algo atrasado y salvaje, y que además ve al
indígena como sospechoso de terrorismo”. Significa, entonces que la obra que
inicio el imperio español hace siglos,
se continúa hoy con la misma sevicia y sin escrúpulos de ninguna clase.
Las políticas económicas del orden internacional, ponen a
los pueblos indígenas del mundo en peligro real de desaparecer en términos
cultural y social. La locura que genera el sistema capitalista en el hombre por
la riqueza desmedida y al precio que sea, ha ocasionado que en las últimas
décadas empresas transnacionales se hayan embarcado en colosales proyectos para
la explotación desmedida de la minería, construcción de hidroeléctricas,
parques eólicos. Un comportamiento
generalizado de países como España, Estados Unidos y Canadá que han
sembrado a Latinoamérica de estos propósitos que ponen en
peligro el equilibrio de la naturaleza y el deterioro del medio ambiente. El
accionar del movimiento indígena en
Latinoamérica exige el reconocimiento y
respeto de sus tierras ancestrales y su cultura milenaria que se ve en peligro
por un sistema que no conoce límites: EL CAPITALISMO.
La iniciativa IIRSA
(Integración de la Infraestructura Regional Suramericana), coordinado por los
12 gobiernos de Suramérica, con el apoyo técnico y financiero del Banco
Interamericano de Desarrollo (BID), la Corporación Andina de Fomento (CAF) y
Fonplata, se embarcaron en el financiamiento de más de 40
mega-proyectos y cientos de proyectos menores de mejoramiento de infraestructura,
con un costo agregado de más de 37 mil millones de dólares. Todas estas obras
serán concesionadas al sector privado. El costo ambiental es inmenso porque
amenaza y destruye el ecosistema Amazónico, Andino, de la Mata atlántica, la
Orinoquia, El Chaco, El Pantanal y Cerrado. Además, se incumplen los principios del convenio 169
de la OIT (artículos 6,7 y 15) que trata
sobre la consulta previa y la
declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de estos pueblos.
Estas efemérides, son un escenario propicio para expresar nuestro rechazo con todas la fuerzas que nuestra dignidad de
pueblo nos permite, a esas políticas que
con llevan a la desaparición de uno de los legados más importante de la raza
humana que es su lengua. Gustavo Solís, Lingüista peruano experto en lenguas
vernáculas, expresaba que:” Toda desaparición de lengua y cultura es una
tragedia mayor de la humanidad. Cuando ocurre, se extingue una experiencia
humana única e irrepetible”. Sigue,
puntualizando, que cuando llegaron los españoles a América, en el siglo XV,
había entre 600 y 800 lenguas solo en América del Sur…”La inmensa mayoría desapareció y en este mismo momento, hay lenguas en
proceso de extinción…”. En Colombia por ejemplo, en el año 2011, la lengua
TINIGUA la hablaba una sola persona, en el departamento del Meta. De la lengua
NONUYA solo quedan tres hablantes en el Amazonas y de la lengua CARIJONA quedan
30 personas que la hablan en el Caquetá y
de 68 lenguas nativas existentes
el 50% de ellas están en vías de extinción (Ministerio de Cultura).
Hace unos pocos años, el presidente de la ONIC, Luis Evelis
Andrade, denunciaba en la revista SEMANA
que, las peores guerras y arma de
destrucción y exterminio de los pueblos indígenas en Colombia son el hambre y
la desnutrición…Esta es una constante en nuestro continente.
Los gobiernos Latinoamericanos deben comprender, que los pueblos indígenas tienen
una concepción de modelo de desarrollo que es la antítesis del Neoliberalismo. Este pensamiento se
fundamenta en la conservación de la naturaleza, premisa básica para asegurar la
supervivencia del género humano en la Tierra.
“Y fui llenando con flores a mi fusil de poemas y afiné la puntería del canto contra las bestias fui sumando corazones para vencer madrigueras
al llenarme los rumores del volantín cuando vuela”
Alí Primera
Canción para acordarme
Agosto 04 de 2013.- En los días más soleados de junio, la gente transitaba por la ciudad de Caracas con sus tareas, sueños y rituales a cuestas; desde algunos rincones de la ciudad se dejaban escuchar lamentos del vallenato, que le cantan al amor despechado o al amor que no se deja enamorar, pero en gran medida, ajenos al canto profundo y valiente del vallenato revolucionario, al canto del cantautor colombiano, Guillermo Torres Cueto, mejor conocido como “Julián Conrado”, quien nos ofreció, en exclusiva para Aporrea, una entrevista desde su “Carraca”, en la cual nos revela gran parte de su vida, desde sus inicios en su pueblo, Turbaco.
Conrado, asemeja a un quijote costeño, por su gran estatura, delgadez y sentido de justicia. Él nos habla de las historias de su pueblo con nostalgia; sus palabras surgen entre la poesía y la palabra sencilla como nos confiesa: “Mi lenguaje es la yuca con pescao” y se apasiona cuando habla de Bolívar, Chávez y La Pola; de la vida, de las luchas, del amor revolucionario y de su apego a la paz, pero con justicia.
Entre el canto y el relato, nos confiesa: “Yo no puedo ser feliz si mi pueblo está sufriendo” y “Yo soy un perseguido cantor de los pobres de la tierra”, en cuanto a su situación, expresa que solo desea ser libre para andar y cantar, ahora, como dice Conrado, “sin tantos perrendengues” y “más ná”. La entrevista:
¿Rafael Ceballos, el mejor alcalde del País? Así, lo señala la última encuesta realizada por el Centro Nacional de Consultoría y dada a conocer por el prestigioso noticiero CM&.
Así, lo señala la última encuesta realizada por el Centro Nacional de Consultoría y dada a conocer por el prestigioso noticiero CM&. Alcanza niveles de aceptación que rompen record nacional, al estar por encima del 83% de favorabilidad. El Alcalde, reacciona expresando: “este resultado es el fruto del esfuerzo, compromiso y tareas que empiezan a reflejarse en soluciones para la ciudad”. Se refiere el Alcalde a su programa estrella “Estamos tapando huecos”, alimentación escolar 100% de los niños wayuu y el tema de los servicios públicos. Supera, entonces, Ceballos a Alcaldes del talante de Petro, que tiene el 2º cargo más importante del país después del Presidente. Está por encima, lejos, del Alcalde de Medellín, que fue elegida la ciudad más innovadora del mundo, superando a Tel Aviv y Nueva York. Fue el reconocimiento al moderno sistema de transporte y a la política medio ambiental de esta ciudad, así como a museos, centros culturales, bibliotecas y escuelas públicas que han permitido la integración de la ciudad. Muchos ciudadanos de Riohacha, comenzamos a sentir curiosidad por este tipo de encuestas, que califican aspectos como la imagen favorable de los alcaldes y gobernadores de acuerdo a su gestión.
No puede ser Riohacha, la ciudad que tenga el mejor alcalde deColombia. Es materialmente imposible y se pone en tela de juicio una institución como el CNC y de paso CM& se convierte en caja de resonancia de una información que tergiversa la verdad. Ha tenido que reconocer el alcalde de Riohacha, que la inseguridad en esta capital es incontrolable. Estamos a merced del hampa y además el boleteo se convierte en algo cotidiano. Los homicidios son pan de cada día y las estadísticas muestran que los jóvenes y menores de edad son los más afectados. Cada día nuestros muchachos se ven envueltos en actos delincuenciales debido a la falta de oportunidades de trabajo y estudio. El ciudadano común y corriente cuestiona en escenarios muy pequeños la falta de eficacia de la policía y su servicio de inteligencia .Una política de” tapar huecos”, no se concibe como una obra significativa de gobierno, lo que refleja es que aún tenemos una concepción pequeña de lo que es el desarrollo. Si se le hablara al pueblo de una pavimentación masiva de sus calles, tal vez. Pero, esta es una etapa que debió haberse dado en Riohacha, hace muchísimos años. La capital debiera de estar pensando en otro tipo de obras, de frente a políticas de desarrollo que muchas regiones de Colombiaestán imbuidas en ellas. El hambre sigue siendo la vergüenza más grande del departamento de La Guajira, tanto, que Colombia admitió que uno de los departamentos en los cuales no se alcanzaría las metas del milenio seria en La Guajira.
No parece, además que el Alcalde este muy apurado en consolidar una iniciativa como la del ICBF y avalada por el Gobierno Nacional consistente en la planeación de “Ciudades prosperas para los niños, niñas y adolescentes”. Es una política de desarrollo y planeación de ciudades y municipios que privilegian las necesidades de espacios físicos y sociales para los menores de edad y “fortalezcan las inversiones estratégicas en atención integral, salud, educación y recreación en la primera infancia, niñez y la adolescencia”(2012).Riohacha es todo lo contrario de lo planteado en ese propósito, adolece de lo más elemental: Un parque de recreación, una sala multipropósito en términos pedagógicos, una sala de teatro. Acaban de inaugurarle algunos escenarios deportivos y no saben qué hacer con ellos, no hay planificación para algo tan sencillo. Claro, planificar el deporte en Riohacha y La Guajira indica costos. No existen bibliotecas infantiles especializadas, no se cuenta con grupos musicales para los jóvenes. No se habla de la creación de grupos de teatro. Existe el esfuerzo de personas que aman el arte, no una política de apoyo permanente, adolecemos de un museo histórico para una ciudad que es tan antigua como: Caracas, Buenos aires, Montevideo, Washington y Brasilia, es increíble.
La capital de la Guajira, es una ciudad que no cuenta con un alumbrado público eficiente que permita al menos tener una ciudad iluminada, aspecto que conllevaría a tener una ciudad segura y más acogedora. Ahora para el 9 de agosto y 12 de Octubre, vale la pena preguntarse ¿Dónde están los proyectos desde el área de la cultura para la conservación de la lengua de la nación Wayuu?
Otro problema que debe formar parte de la agenda del Alcalde, tiene que ver con los servicios públicos. No es posible que Electricaribe se haya convertido en una pesadilla para los hogares Riohacheros y en un martirio para los comerciantes de la ciudad. Sus tarifas son excesivamente costosas y con un agravante, no tiene quien le ponga tatequieto. Electricaribe no le paró bolas ni al Presidente Santos, cuando en una de sus visitas a esta capital sentenció a esta empresa, diciéndole:” Aquí no queremos promesas sino realidades concretas, espero que cuando yo pregunte si ha mejorado la electricidad, la respuesta sea si, de lo contrario tendremos problemas”. Señalaba, el superintendente Cesar Gonzales, que La Guajira es el departamento que presenta el estado más crítico en materia de prestación del servicio de energía en la Costa Caribe. Según declaraciones del Alcalde Ceballos, habrá una nueva empresa operadora del servicio de agua, llamada INASSA, española, es decir, nos arrancaran la piel y se cuenta con cuarenta y cuatro mil quinientos millones para adecuar la ciudad de Riohacha con agua, crédito otorgado por el Banco Mundial, todos sabemos lo que significa caer bajo el embrujo de la Banca Internacional.
Otro aspecto importante para evaluar a un alcalde en cualquier municipio de Colombia, tiene que ver con la visión que tenga sobre cómo administrar la educación pública. Esto es prioritario para logran un excelente reconocimiento público. El alcalde Rafael Ceballos, tendrá que revisar con tablero y marcador, su política de contratación en el sector educativo que atenta contra la educación pública y refleja su identificación plena con el modelo neoliberal.
Tenemos en Riohacha, 17 mil niños atendidos por el sistema de la tercerización que equivale al 38% de los niños del municipio, labor que cumplen aprox unos 680 docentes contratados en condiciones adversas. Esto comienza a tener impacto en la primaria oficial que ve dramáticamente reducidos su número de estudiantes. Tendrá que buscarle salida la administración municipal a la problemática de la zona rural que no ha recibido un solo peso por concepto de la gratuidad y tiene en vilo la educación de niños y niñas.
La otra situación, aun más preocupante y relacionado también con el sector educativo tiene que ver con la problemática Estudiantil. Dada la vulnerabilidad de los estudiantes ante la galopante descomposición social existente, el alcalde debe liderar las políticas para enfrentar y mitigar estas dificultosas situaciones. Necesitan los jóvenes los escenarios propicios para exponer sus inquietudes con relación a la realidad que los afecta directamente. La preocupación del Estado Colombiano es el resultado de las pruebas Saber, Icfes, Pisa y nada más. Los Personeros Estudiantiles del municipio de Riohacha necesitan establecer mecanismos de comunicación con la Administración Municipal para plantear sus exigencias. Los niños, niñas y jóvenes necesitan que las Instituciones Educativas sean sitios agradables ¿Qué Proyectos tiene la administración para lograr este propósito? Nuestros estudiantes, muchos vienen de hogares con problemas ¿Tiene la alcaldía la estrategia diseñada para enfrentar esta realidad? ¿Donde, están las maquetas y planos donde se diseño la remodelación de las Instituciones Educativas de Riohacha? En estas remodelaciones, se pensó más en el contrato que en el bienestar de los Estudiantes. En las Instituciones Educativas, se adolece de una silletería decente, los estudiantes en los salones de clase soportan temperaturas de 38º y 40º, muchas veces no tienen donde mitigar la sed. No cuentan con un sitio cómodo donde pasar el recreo y deben deambular por todo el colegio, generándose actos de indisciplina que el docente debe controlar. La alimentación que se les brinda a los niños y niñas en los colegios públicos deja mucho que desear. Este es el panorama de la ciudad que cuenta con el mejor alcalde de Colombia.
Culmina ciclo de nueve días de reunión entre FARC y gobierno en La Habana.
Sábado, 01 Diciembre 2012 09:14. | Por Isabela Sanroque para CRB Voz de la Resistencia desde La Habana, Cuba.. | |
El día de ayer, a la 13.30de la tarde, culminó en el Palacio de Convenciones, Palco, sede principal de las conversaciones de paz entre las FARC-EP y el gobierno colombiano, el primer ciclo de nueve días de intercambio sobre los aspectos técnicos y sobre el primer punto de la Agenda del Acuerdo General Para La Terminación Del Conflicto Y La Construcción De Un Paz Estable y Duradera.
En las primeras horas de la mañana fue leído el comunicado de solidaridad con el pueblo de palestina, durante la jornada de la mañana, gobierno y FARC culminaron con la firma del primer Acta de las reuniones y anunciaron la realización de pronunciamientos públicos y ruedas de prensa para las horas de la tarde.
El jefe de la delegación colombiana, Humberto de La Calle Lombana, a las 13.30 hora local, rindió declaraciones a la prensa internacional, refiriéndose al comunicado conjunto número 5 y dio un parte positivo sobre los avances en las conversaciones.
A las 15.30 horas, la delegación de las FARC-EP acudió a la sala de prensa del Palacio de Convenciones donde atendió preguntas de 16 medios de comunicación. La rueda de prensa se inició con una introducción realizada por el comandante Iván Márquez, jefe de la delegación insurgente, y con la lectura del comunicado conjunto de gobierno y FARC que correspondió a Andrés París como jefe de prensa de la delegación.
Esta jornada estuvo bajo la coordinación de Alexandra Nariño, quien también participó de las respuestas de la guerrilla. También estuvieron ante los micrófonos Ricardo Tellez y Jesús Santrich.
Resaltó entre los combatientes el espíritu de optimismo que reina por los avances logrados en materia de participación popular en el proceso.
Las palabras de Iván Márquez subrayaron la importancia que tiene la apertura del primer foro sobre política de desarrollo rural con enfoque territorial que se realizará en Bogotá durante los días 17, 18 y 19 de diciembre. Fue enfático Iván Márquez en explicar que la soberanía política de las FARC-EP no es materia de discusión ni se va a feriar en ningún escenario; siempre las posiciones políticas y las propuestas de las FARC-EP se colocarán a la mano del pueblo y de quien lo requiera.
Las FARC insistieron en la necesidad de que Simón trinidad haga presencia en la Mesa de Conversaciones; hicieron referencia a la petición q se ha hecho al CICR para que sean repatriados los guerrilleros caídos el primero de marzo en Sucumbíos y expresaron su determinación de elevar a categoría de acuerdo especial el Acuerdo General de la Habana.
Al tiempo que insistieron en la necesidad de la participación popular, los voceros guerrilleros resaltaron la inquietud de los medios alternativos referida a las acciones de terror y muerte que sobre la población y las nuevas organizaciones sociales se ha desatado en Colombia. Se denunció la permanencia del terrorismo de Estado y se convocó a todos los medios de comunicación y a las organizaciones defensoras de derechos humanos para que multipliquen la visibilización de Colombia, y se genere una gran campaña de rechazo a los crímenes ejecutados por el Estado.
Con la bandera de la paz en alto, los voceros de las FARC-EP llamaron a la fraternidad entre los pueblos de nuestra America, indicaron que la perspectiva debe ser la de la construcción de la Patria Grande, donde no imperen las fronteras ni las guerras, en clara alusión a la confrontación que contra Nicaragua se alienta desde diversos sectores guerristas de la oligarquía colombiana.
Desde hoy en la Habana, régimen vs pueblo colombiano
Por Camilo Raigozo
No solo por lo que han manifestado tanto el Gobierno y sus voceros, como las FARC-EP y los suyos, en la mesa de diálogos, sino también porque así lo refrenda la historia del conflicto social y armado en las últimas cinco décadas, se puede decir sin ambages que la confrontación y el diálogo es entre el régimen plutocrático y el pueblo colombiano.
Por un lado, los voceros del régimen en la mesa tienen la misión de defender a capa y espada, y conseguir más si es posible, los intereses, los privilegios, los capitales, las gabelas, los latifundios, las riquezas y el poder político y económico, entre otros, de las clases dominantes.
Por el otro, la guerrilla de las FARC-EP, que defiende en la mesa los derechos por conquistar de las comunidades campesinas, afrodescendientes, indígenas, obreras, asalariadas y estudiantiles, excluidas por el régimen del disfrute a una vida justa y digna.
Esta confrontación se ha mantenido incólume durante toda la época republicana hasta hoy, con el agravante de que desde hace medio siglo, el pueblo, cansado de la injusticia, la humillación y la exclusión social en todos los ámbitos, se alzó en armas.
Desde entonces uno y otro bando han defendido con los fusiles sus propios intereses y el de las clases que los componen y los rodea, sin que hasta hoy haya vencedores ni vencidos, ni se vislumbre que así suceda en el futuro.
El régimen plutocrático, atornillado en el poder desde hace 200 años, apoyado por el gobierno criminal de Estados Unidos, ha utilizado contra su adversario todos los aparatos represivos del Estado: militar, con medio millón de hombres dotados con armamento de última tecnología planetaria; paramilitar, dotado del apoyo político y económico por parte de sus beneficiarios y garantía de impunidad sobre sus crímenes; judicial y carcelario, entre otros.
También ha utilizado en la guerra contra el pueblo otros aparatos represivos de índole ideológico, sicológico: eclesiástico, educativo, político y cultural.
En las últimas décadas el régimen ha utilizado un aparato represivo aún más poderoso que los anteriores: el que conforman los medios de comunicación en televisión, radio, prensa y ahora virtual.
De hecho para hacer fracasar y posteriormente satanizar los diálogos del Caguán intervinieron tres poderosos aparatos del régimen: el militar, los medios y el paramilitar, entre otros.
Por su parte, las FARC-EP enfrentan la batalla con una abismal desventaja en número de combatientes, armamento de alta tecnología, músculo económico, intervención de Estados Unidos, y todo el poder del Estado.
En Oslo las dos partes destaparon las cartas. Por un lado Humberto de la Calle, vocero del régimen dijo en esa ocasión, entre otras cosas que, “la cuestión minero-energética, el modelo de desarrollo, el modelo económico, la inversión extranjera y la doctrina militar no se van a negociar con las FARC”.
De la Calle remató lo anterior advirtiendo que: “Si no se avanza, el gobierno ha dicho que no es rehén de este proceso”. Así mismo el régimen presidido por Santos impuso como fecha límite junio de 2013, “para tener un avance en los acuerdos con las FARC”.
Fácil. Tal como sucedió en las tres oportunidades anteriores en, La Uribe, Tlaxcala y El Caguán, si el régimen plutocrático no logra imponerle su voluntad a la insurgencia, se levanta olímpicamente de la mesa bajo cualquier pretexto. Con cara gana el régimen, con sello pierde el pueblo.
Frente a la participación de las organizaciones sociales, populares y de víctimas, en la mesa de diálogos, el presidente Santos ha dicho que son un “bochinche” que afecta a los mismos, los cuales deben ser “serios y expeditos”.
Por su parte las FARC-EP dijeron en Oslo por intermedio del vocero Iván Márquez, entre otras cosas que:
“En el pueblo reposa la fuerza irresistible de la paz. Ésta no depende de un acuerdo entre voceros de las partes contendientes. Quien debe trazar la ruta de la solución política es el pueblo y a él mismo le corresponderá establecer los mecanismos que han de refrendar sus aspiraciones”.
Así mismo, los voceros del régimen se sonrojaron ante el mundo en Oslo y no ocultaron su malestar, cuando Márquez divulgó las cifras escandalosas arrojadas por el modelo económico y de desarrollo que el gobierno considera intocables:
“No se puede encadenar este proceso a una política enfocada exclusivamente en la obtención desaforada de ganancias para unos pocos capitalistas a los que no les importa para nada la pobreza que abate al 70% de la población.
“Ellos sólo piensan en el incremento de su botín, no en la reducción de la miseria. Más de 30 millones de colombianos viven en la pobreza, 12 millones en la indigencia, el 50 % de la población económicamente activa, agoniza entre el desempleo y el subempleo.
"Casi 6 millones de campesinos deambulan por las calles víctimas del desplazamiento forzoso. Colombia ocupa el deshonroso tercer lugar entre los países del mundo en desigualdad social”.
En cuanto a la responsabilidad sobre las víctimas del conflicto que tanto vocifera el régimen valiéndose de su poderoso aparato mediático, las FARC le recordaron que: “No somos causa sino respuesta a la violencia del Estado, que es quien debe someterse a un marco jurídico para que responda por sus atrocidades y crímenes de lesa humanidad como los 300 mil muertos de la denominada época de la violencia en los años 50.
“Que responda por los 5 mil militantes y dirigentes de la Unión Patriótica asesinados, por el paramilitarismo como estrategia contrainsurgente del Estado, por el desplazamiento de cerca de 6 millones de campesinos,-
"por los más de 50 mil casos de desaparición forzada, por las masacres y los falsos positivos, por las torturas, por los abusos de poder que significan las detenciones masivas, por la dramática crisis social y humanitaria.
“En síntesis que responda por el terrorismo de Estado. Quien debe confesar la verdad y reparar a las víctimas son sus victimarios atrincherados en la espuria institucionalidad”.
Entrevista exclusiva desde La Habana, Cuba, con Marco León Calarcá, delegado para la paz y comandante de las FARC-EP, acerca del proceso de paz colombiano, el posible futuro político de la guerrilla y su opinión sobre la actualidad poítica de México.
por Alberto Buitre
La Habana, Cuba.- Las mesas de diálogo que intentan terminar con 48 años de conflicto armado en Colombia son un triunfo político de las FARC – EP y un reconocimiento a su fuerza militar, considera Marco León Calarcá, comandante del Estado Mayor del Bloque Caribe “Martín Caballero” de la guerrilla de Marquetalia y delegado plenipotenciario para el proceso entre la insurgencia y el Gobierno del presidente Juan Manuel Santos, que comenzará en Oslo, Noruega, el próximo siete de octubre.
En un hotel de La Habana, Cuba, ciudad donde residen provisionalmente los siete delegados de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo (FARC – EP) desde principios de septiembre cuando se dieron los anuncios que hoy les convocan a dialogar, Calarcá accede a esta entrevista en exclusiva para exponer las perspectivas y objetivos de la guerrilla en el presente intento por acabar la guerra en Colombia. Toma un café para comenzar la conversación, enseguida un vaso con agua, ataviado con una camisa corta, ligera, para paliar el calor tropical habanero que se ha abochornado por los chubascos de los últimos días.
Los tres antecedentes al actual intento de pacificación fracasaron por la traición del Estado colombiano, opina el jefe guerrillero. Los acuerdos de Casa Verde con Belisario Betancurt ; las de Caracas – Tlaxcala con el presidente César Gaviria en 1992 y las mesas de San Vicente del Caguán de 1998 al 2002, durante el gobierno de Andrés Pastrana.
- ¿Qué es diferente en este proceso?
Calarcá se toma dos segundos y luego responde:
- De hace diez años, han pasado muchas cosas. Las condiciones creemos que son distintas. Las causas que nos llevaron a tomar las armas, no solamente no se han solucionado sino que, al contrario, se profundizan. Se han profundizado más con el desarrollo del neoliberalismo. Nosotros no vemos, más allá de la profundización, otras diferencias. Es la misma necesidad de la paz. Nosotros hemos mantenido en alto la bandera de la paz. Siempre hemos insistido y siempre ha sido el gobierno el que ha negado la posibilidad.
“Ahora el gobierno por la necesidad que tienen que acabar con la guerrilla para poder profundizar el neoliberalismo piensan que la fórmula es esa (diálogo para la paz), ante el fracaso de intentar aniquilarnos militarmente.
“Ese es el gran debate, la gran discusión en este momento. Esa es la etapa que vamos a abordar: Si es de verdad que vamos a solucionar las causas que nos tienen en guerra, podemos construir la paz; o si lo que se pretende, sencillamente, es abrir espacios al desarrollo neoliberal, lo que implicaría ahondar y aumentar las causas. Porque eso implicaría mayores diferencias sociales, mayores diferencias económicas en una política que se entiende como neoliberalismo que es simplemente una cuestión administrativa sin atender realmente las demandas de la población, que es realmente la función del Estado.
“Nosotros tenemos claro que la revolución, nuestro objetivo estratégico como revolucionarios que somos, como comunistas, no lo vamos la lograr en la mesa. De eso estamos claros. Lo que sí pretendemos, es que haya posibilidades de hacer política sin armas. Esa es la situación de ahora.
“El Gobierno dice que ellos tienen voluntad. Nosotros venimos insistiendo en lo mismo, de nuestro lado hay voluntad. El objetivo es generar las condiciones, hacer las transformaciones necesarias para que no haya necesidad de las armas”.
- ¿Tienen confianza luego del fracaso de procesos anteriores?
- Siempre hemos tenido confianza y siempre hemos sido traicionados. No solamente hemos sido traicionados sino que, además, han querido decir que somos nosotros los responsables de que no se construya la paz. Pero nosotros hemos mantenido la bandera de la paz en alto, la bandera de la paz es nuestra, la solución política es un planteamiento desde nuestros orígenes.
“Entonces hacemos un esfuerzo en confiar. Hacemos un esfuerzo en creer que sí hay esa voluntad. Pensamos que la guerra ha sido lo suficientemente dura para convencer a todos aquellos que no se lucran de ella. Los únicos que están de acuerdo con la guerra son los que reciben ganancias con ella.
“Y después de esos intentos, entonces decimos: ‘Vamos a intentarlo nuevamente’. Con la misma voluntad y confianza en nuestro pueblo. Y haciendo el esfuerzo por creer en la voluntad del Gobierno. Esperemos que así sea.”
“El diálogo es producto de la presión popular”
Calarcá, se ha convertido en el portavoz oficial de las FARC-EP. Desde la capital de Cuba, se encuentra con periodistas del mundo a quienes ha expuesto las ideas de la guerrilla sobre la pacificación. Pero también aprovecha para puntualizar el contexto histórico de éste que es el conflicto armado más antiguo del continente americano y que en 1984 buscó en la Unión Patriótica llegar a la Presidencia de Colombia, a través de las elecciones, con resultados mortales para veinte mil de sus militantes, asesinados por fuerza paramilitares, narcotraficantes y milicias oficiales.
Asegura que la actual voluntad de paz, es producto del apoyo popular a la guerrilla:
“Tenemos claro que la mesa, el diálogo, la solución diplomática al conflicto es producto de la presión popular. De un lado, nosotros, como expresión de la lucha popular armada que resistimos el mayor embate militar que ha resistido ninguna guerrilla en este hemisferio. Estamos hablando de toda la parafernalia bélica de Estados Unidos, toda la llamada tecnología de punta, que han puesto al servicio de las fuerzas militares de Colombia. Peor aún, que incluso están dirigiendo en el terreno, personalmente, en una agresiva injerencia. Y más temprano que tarde, eso habrá de resolverse.
“Además, el proceso de descabezamiento del movimiento popular colombiano, del movimiento social y político de izquierda, viene en ese proceso de recomposición y recuperación después de todos los asesinatos de los ochentas y los noventas que, no es que no hayan terminado. La guerra sucia desafortunadamente no ha terminado. Pero, precisamente, la presión popular tanto nacional como internacional ha permitido que en este momento tengan que cuidarse, aunque siguen los asesinatos.
“Entonces, después de casi una década, dos periodos del gobierno de Uribe, un gobierno narcoparamilitar de corte fascista, de una lumpenburguesía que lo único que buscaba era entregar totalmente al país; después de las mentiras del fin del conflicto, después de las mentiras de que habían acabado con la guerrilla y después de todo eso, entonces les toca reconocer una realidad: nosotros estamos ahí. Estamos en todo el territorio nacional. Claro, han cambiado las condiciones porque hace diez años no tenían toda esa parafernalia bélica, sobre todo la aviación. Y eso hace que, necesariamente, la táctica de combate sea otra. Pero ahí estamos. Se combate todos los días.
“Esa realidad de la reconstrucción del movimiento popular y armado – que no han podido judicializar vinculándolo a nosotros aunque sí lo han intentado y lo siguen intentando-, (de la cual) no se tiene una existencia objetiva, pero no lo pueden negar tampoco-, genera esa buena posibilidad de ahora.
“Decimos nosotros: sumando la fuerza de la insurgencia, la fuerza de la guerrilla, la convicción y la entrega nuestra, sumada a la fuerza del movimiento popular y contando con esa voluntad del Gobierno, es posible llegar a nuevas situaciones que nos permitan vivir en paz. Cuando menos, sentando las bases para, parando el conflicto armado, construir las soluciones de lo social, de lo económico y de lo político.”
Un diálogo de frente al mundo
Para Calaracá, las mesas de diálogo que están por arrancar necesitan ser rodeadas tanto por la sociedad colombiana como por la comunidad internacional, mediante mecanismos de participación que hagan valer su opinión. Se necesita, señala, que los interesados estén “ojo avizor para impedir el accionar de la extrema derecha, no solo en Colombia, sino en el mundo”.
Negándose a opinar acerca de quienes integran la parte negociadora por el Gobierno de Colombia, el comandante criticó que se pretenda llevar al cabo la mesa de diálogo sin un cese a las hostilidades militares, ya que, mientras el proceso se instala, en las montañas colombianas prevalecen los enfrentamiento entre la guerrilla y los soldados. Sin embargo, el presidente Juan Manuel Santos ha rechazado la propuesta de las FARC para conclusión bilateral de los combates en tanto se desarrollan los diálogos.
“Dicen que el cese al fuego es darnos oxígeno, como si nos estuviéremos muriendo. Siempre han pensado eso, siempre lo han dicho y siempre por eso es el fracaso. Los enemigos de la paz dicen que la paz es ‘porque las FARC están débiles’ y por eso piden tregua, para recuperarse. No es el caso. Ese cuento de la debilidad de las FARC es desmentido diariamente en combate. Si estuviéramos derrotados militarmente no estarían creciendo ellos en cantidad de militares ni en planes militares ni en ayuda de Estados Unidos”, fustiga Calarcá al ejemplificar que en el mes de julio, un bloque fariano derribó un avión Súper Tucano en la región del Cauca.
No obstante, el tema del “cese al fuego” está incluido en la agenda de negociación y para las FARC, señala Calarcá, es la intención insistir en su necesidad durante la mesa del siete de octubre en Oslo, Noruega, porque éste es un “símbolo verdadero de voluntad de paz”. Sin embargo, si esto no es posible, la propuesta “tarde o temprano llegará”.
Ni terroristas ni narcotraficantes
Estados Unidos, Colombia y treinta y un Estados del mundo considera a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia como “terroristas”. Les vincula con actividades ilícitas como las de narcotráfico, y utiliza epítetos como “narcoguerrilla” o “narcoterroristas” para describirle. Sin embargo, las FARC en voz de Marco León Calarcá rechazan los apelativos y critica el “doble rasero” con el cual se mira la defensa de los pueblos para defenderse de las agresiones militares y políticas.
Además, Calarcá apunta a Estados Unidos por aplicar políticas intervencionistas con el “pretexto del combate al narcotráfico”. Así es que –señala-, se aprobó en el año 2000 el Plan Colombia como una iniciativa para el combate a la producción de drogas que escondía un plan contrainsurgente. Eso, de hecho, fue el motivo que canceló los acuerdos de paz de El Caguán de ese entonces, sostiene el jefe guerrillero.
“El calificativo de terroristas es una cuestión demasiado subjetiva. Es más, el mundo todavía no tiene claro qué es ser terrorista. No hay acuerdo. Se pretende, como dice el escritor español Alfonso Sastre, calificar de terrorismo a la lucha de los débiles y a las mismas acciones hechas por los poderosos, entonces justificarlas. Y eso no puede ser así. Nosotros sencillamente nos estamos defendiendo. Cuando hay un combate y muere un guerrillero, entonces es un guerrillero dado de baja; muere un soldado, y entonces es un soldado asesinado. Bombardean con bombas de más de una tonelada de manera indiscriminada, y entonces sencillamente eso es el ‘desarrollo de la guerra’; pero cuando nosotros enviamos un cilindro, entonces eso es asesinato. Ellos ponen minas, y esas minas como son de fabricación industrial, entonces esas sí valen; las nuestras, como son de fabricación artesanal, entonces son descalificadas. Hay un doble resero para mirar la actividad y de eso se vale esa calificación de terroristas. Ese doble rasero implica que quien tiene poder, los que tienen el respaldo de las transnacionales, pueden hacer y deshacer y no son terroristas, y simplemente buscan la justicia. Pero los pueblos, los débiles, que se defienden de esas agresiones, sí son calificados de terroristas.
”Con el tema del narcotráfico es lo mismo. Es la utilización de ese fenómeno como pretexto para combatir a los pueblos del mundo. En 1989 invadieron Panamá con el pretexto de la lucha contra el narcotráfico y después de más de veinte años, cualquiera puede darse cuenta que esa invasión no tiene nada qué ver con el narcotráfico. En el caso nuestro, en el 200 aprobaron el Plan Colombia, fue la base para la reingeniería de las fuerzas militares y el punto de partida para que se desmoronaran los diálogos del Caguán. Y nosotros lo denunciamos. Y nosotros decíamos: ‘Eso es un plan contrainsurgente, no tiene nada qué ver con la lucha contra el narcotráfico’. Mentira. Ese gran negocio (el narcotráfico) no lo han combatido. Siempre dijeron que ‘No’. Y hace pocos años quedó aprobado como plan contrainsurgente; que (el Plan Colombia) se extendía al combate contra la insurgencia. La práctica nos ha dado la razón.
“Sobre ese tema del narcotráfico, nosotros hemos presentado propuestas serias y concretas como por ejemplo la legalización. En su momento fue más o menos vista como un absurdo, y ahora es la propuesta que se está abriendo paso. Porque es que el problema no es ni de los campesinos ni de los consumidores, es más de los negociantes. Y uno se pregunta: ¿esa millonada de dólares donde se quedan? ¿Dónde se mueve? ¿Será que los sectores populares tienen un sistema financiero capaz de soportarlo? ¡No, hombre! Si ni siquiera sistema financiero tenemos nosotros. Todo lo que sea banco depende de esa banca financiera internacional ¿Y donde se mueve el dinero del narcotráfico? ¿A quién beneficia? ¿A quién le deja ganancias? ¿Quiénes son los que generan el problema fundamental del narcotráfico? ¿Por qué Estados Unidos no cuida su frontera y sencillamente no deja entrar la droga, en lugar de ir a perseguir de donde viene? Ah, porque entonces se le acaba la excusa para invadir a México, que están invadidos; se le acaba la excusa para invadir a Colombia; se le acaba la excusa para tener injerencia en todo el mundo. Es sencillamente una herramienta. De paso que les permite a ellos justificar sus invasiones, les permite desprestigiar organizaciones que, como FARC, se enfrentan a esas políticas”.
Las FARC sobre México
Marco León Calarcá fungió como titular de la oficina de relaciones de las FARC-EP en México desde 1993 hasta el 2002, cuando una petición diplomática del ex presidente colombiano, Álvaro Uribe Vélez, ocasionó la petitoria de desalojo por parte del entonces mandatario mexicano, Vicente Fox. Durante esos años, el jefe guerrillero logró conocer bien el devenir político y social de este país y lo que hoy le acontece, no le es ajeno.
Por tal motivo, afirma que en México se vive una confrontación de clases y expresa su solidaridad, a nombre de la insurgencia fariana, a las organizaciones mexicanas que se rebelan a la instauración del neoliberalismo en su territorio.
Luego de la descalificación popular y estudiantil a la elección que impone a Enrique Peña Nieto en la Presidencia del país, actualmente México se debate en la aprobación de una reforma laboral que ha sido criticada por expresiones políticas de oposición, tanto en la Cámara de Diputados como en las calles. El 22 pasado, doscientos obreros del sindicato independiente de la automotriz Nissan en Morelos bloquearon por horas la autopista México – Acapulco y han marchado por la ciudad de Cuernavaca en protesta contra la medida.
Frente a esto, Calarcá critica las medidas adoptadas por el Estado mexicano y advierte que en ese país podría reproducirse los conflictos que Colombia ha padecido “producto de esas políticas”:
“Nosotros lo que hemos dicho es que México tiene en Colombia un espejo y la situación que vive el pueblo colombiano es producto de esas políticas que aplicaron. Y teniendo una realidad tan cercana que se puede conocer y se puede evaluar, fácilmente se puede concluir que no es el mejor camino. Eso va a ser parte de la lucha del pueblo mexicano. Brindamos toda nuestra solidaridad con las organizaciones del pueblo de México
“Independientemente de la confrontación de la lucha de clases en México, nosotros estuvimos allá nueve años, a pesar que se dice en la gran prensa que nos echaron, eso no fue cierto. Yo no voy a defender al ex presidente Fox, pero el comportamiento fue correcto desde el punto de vista diplomático. Simplemente nos dijeron: ‘hay una solicitud para que ustedes salgan, digan cuando se van’ y nosotros decidimos cuando nos fuimos. Y entendemos. Pero de ese episodio no nos queda más que agradecimiento al Gobierno y al pueblo mexicano que fueron solidarios en ese episodio. Pero la realidad de la lucha social, de la lucha económica, de la lucha política (de México) es parte de la dinámica nacional.
Seguir luchando por el socialismo
La mesa de paz de ninguna forma significa desmovilizarse para las FARC-EP. De acuerdo con Calarcá, las decisiones tomadas dentro del proceso tendrán un impacto en el movimiento obrero y comunista internacional en tanto el triunfo de unos, es el triunfo de todos. Más –señala-, cuando tanto el pueblo Colombiano como los del mundo, se encuentran en plena batalla contra el capitalismo en crisis. Por eso, sentencia: “hay que seguir luchando por la sociedad socialista”
“Ahora mismo se puede ver la crisis de la crisis del capitalismo. Los ‘países desarrollados’ ya no lo son más. Ahora resulta que los pueblos de los países subdesarrollados tienen más posibilidades. Es la crisis en todo. Porque es que la lógica perversa del neoliberalismo lleva a la miseria. Ese punto donde dijeron que el neoliberalismo genera riqueza como una copa que se derrama y empieza a echar riqueza a todo mundo, pues eso es carreta.
“Dicen que nosotros por ser comunistas somos incrédulos y no somos capaces de ver esa realidad; que es que los comunistas somos pro ortodoxos y todo lo que han dicho; pero es que la realidad nos está mostrando cómo son las cosas con la gente que no tiene donde vivir, de la gente que antes tenía un nivel de vida alto y ahora no tiene donde vivir ¿y qué decimos de la gente que tenia niveles de vida bajos? Unos están empobrecidos y los otros en la miseria. Esas son las realidades que nosotros estamos confrontando.
“¿Y qué decimos? Hay que luchar por los derechos de los pueblos. Nosotros estamos convencidos quela única forma de garantizar los derechos de las mayorías es en la sociedad socialista. Eso es lo único. Donde no haya el interés personal. Donde lo que importe sea el desarrollo colectivo y el bien común. Eso es difícil y en esa pelea estamos. Y a esa pelea le hemos dedicado la vida y en ese seguimos”.
Para el comandante Marco León Calarcá, el objetivo de la revolución socialista en Colombia a través de la insurgencia política y militar de las FARC-EP no se pierde. Por el contrario –destaca- “hay que seguir luchando”:
“Frente al proletariado, frente a los sectores empobrecidos y explotados, lo único que decimos es: hay que seguir luchando. Que no es posible desesperanzarnos. Y aunque de pronto nos han traicionado o que de pronto esto se ha alargado o que ya era tiempo, lo único que no podemos hacer es cansarnos. Porque tenemos la razón.
“Y el enemigo manipula, invierte, miente, mata y todo lo que sea. Pero tenemos que persistir. Porque sabemos que más temprano que tarde, vamos a lograr el objetivo revolucionario. Decimos nosotros: una forma de solidaridad, y de pronto la más importante, es avanzar en nuestros procesos para lograr el triunfo. La mayor solidaridad es poder triunfar para ayudar a los otros.
“Pero también sabemos y por eso nuestro interés internacionalista, que la derrota de cualquiera es la derrota para todos. Pero también, el triunfo de cualquiera es el triunfo de todos.”
El futuro político de las FARC
Uno de los objetivos de las FARC en el establecimiento de las mesas de diálogo, es encontrar condiciones para hacer “política sin armas”, aunque, aclara, como organización contemplan “la combinación de todas las formas de lucha”. Sin embargo, el diálogo no representa la consecución de sus objetivos políticos tampoco la lucha armada es la única vía “para lograr las transformaciones sociales revolucionarias”.
“Nosotros estamos alzados en armas porque la violencia, la traición y la represión de la oligarquía no dejó otro espacio. Si hubieran dejado otro espacio seguramente no seríamos una guerrilla. Nosotros decimos: si no hay necesidad de la lucha armada ¿para qué hacerla? Pero en el caso colombiano no ha habido otra opción por la característica violenta, represiva de la oligarquía criolla que ha tenido desde sus orígenes el crimen político como arma.”
En tanto, la posibilidad de participar en elecciones estaría descartada en tanto no se limpie el sistema electoral colombiano para prohibir el paso del dinero, la corrupción y la violencia. Si esto se soluciona, dice Calarcá, “otro tema será”. Pero “por ahora, nosotros como FARC no estamos pensando en elecciones”.
Para las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, el conflicto entre la guerrilla y las milicias en su país trasciende de la confrontación armada, para ser la “confrontación de clases entre los pobres del mundo y la oligarquía”. En ese sentido, se mantienen optimistas de lograr el triunfo de su revolución –señala Calarcá-, para la transformación con justicia social de las condiciones de vida del pueblo colombiano. Y afirma: “Necesariamente el tiempo está de nuestro lado”.